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sábado, 3 de agosto de 2013

Ho ponopono Corregir el error.

Perdonar, sanar, restaurar, renovar…
¿Por qué es importante perdonar y perdonarse a uno mismo?


Porque existen recuerdos, personas, situaciones, cosas, acontecimientos, y circunstancias que más que dejar huellas han dejado heridas en la alma y se convierten en la piedra en el zapato que no nos deja avanzar puesto que duele y lastima cada vez que intentamos amar… es necesario, por lo tanto es urgente, aprender a perdonar…

¿Y qué es el perdón?... Es la medicina que sana el dolor del alma, es el sentimiento que devuelve la fe, es el milagro que renueva o restaura, es la magia que nos permite recordar sin sufrir, y muchas veces olvidar aquello que tanto nos hizo llorar, nos robó la fe y la confianza, en el amor, en la amistad, en Dios, en uno mismo o en los demás y en todo aquello que nos rodea.

Por ello debemos aprender a perdonar; quizás a Dios, no porque haya hecho algo mal… sino por aquello que lo hemos culpado: enfermedades, accidentes, consecuencias de los errores de la humanidad, infertilidades, hijos con características no esperadas, abundancias o carencias, inconformidades propias que nos impiden encontrar la paz. Hacemos de nuestra oración un muro de lamentos, nos alejamos de ¿El porqué? no logramos entender o discernir cuál es su Voluntad, le culpamos de los errores de otros… Porque  nos enseñaron a creer en un dios castigador, vengativo iracundo, ese dios si merece tal vez que se le perdone.   Pero no al Dios Verdadero que es todo Amor.

Para poder renovar nuestro interior, es preciso liberar de toda culpa a Dios, aprender a descubrir y experimentar su inmenso amor y encontrar en él la sanación interior…

Como se puede leer en este texto citado arriba, así lo manejan muchas personas de diferentes credos y religiones.  Y es un gran error decir que hay que perdonar a Dios, el ser humano, ignora que Dios nos dio libre albedrío, y eso significa que uno tiene el mando  y la responsabilidad absoluta al 100% de su vida y que lo que le pasa al individuo o a la humanidad no es culpa de Dios, si no de las circunstancias que el mismo ser humano genera con sus pensamientos, sentimientos y acciones.  Es muy fácil exonerarse de culpas y responsabilidades. Y culpar a otros.  Todo lo bueno o malo que le suceda al ser humano es responsabilidad de él mismo y de nadie más.  Lo entienda o no.

Hay casos en los que nos cuesta reconocer, que es a nosotros mismos a los que debemos perdonar; porque nos culpamos de muchas de las cosas que pasan a nuestro alrededor, juzgamos muy severamente nuestros errores, nos atormentamos por lo que dejamos de hacer o hicimos mal; divorcios, muertes, separaciones, palabras dichas y otras que no se dijeron, flores marchitas, historias de amor y amistad que no lograron terminar  o de escribirse y que tuvieron un triste final.

Y nos quedamos estancados en el pasado sin poder avanzar; negándonos la oportunidad de empezar de nuevo, liberando, renovando  y renaciendo a cada instante de nuestra vida.

Perdonarnos, es tener la capacidad de aceptar e indultar nuestra propia  humanidad; darle vuelta a la hoja, atrevernos a escribir un nuevo capítulo de nuestra historia personal.

Para encontrar la paz del alma, hace falta perdonar también a los demás; la palabra que dolió, la traición que golpeó, la acción que la vida destrozó, el abandono que dejó vacíos internos, la omisión, la indiferencia, los acosos, el cansancio, la fragilidad humana del otro que tanto hirió, la violación de nuestros derechos humanos y divinos que robó la fe, la esperanza de creer en el amor y en uno mismo, en la amistad, aún en el mismo perdón.
Perdonar al otro es liberarnos de sentimientos que causan mucho más dolor; porque nos encasillan en hechos que ya pasaron, en tormentas que cesaron, en diluvios y terremotos que aunque arrasaron con lo mejor de nosotros mismos, no todo se lo han robado; porque mientras nuestro corazón siga latiendo, tenemos la oportunidad de seguir viviendo, restaurando lo que está destruido, renovar el corazón herido, devolviendo la fe y la paz que se había perdido.

El perdón sale de nosotros mismos, de nuestra capacidad de amar, de volver a empezar. El aprender a perdonar surge de esa experiencia que tengamos de la Unión con el Todo.

Aquí es donde entra el conocimiento de la Técnica Hawaiana del Ho Oponopono

Ho'oponopono es un regalo profundo que permite desarrollar una relación que trabaja interiormente con la Divinidad, desde adentro, y nos enseña a pedir, en cada momento, que nuestros errores en el pensamiento, palabras, hechos ó acciones, sean limpiados, sean corregidos.

El proceso es esencialmente sobre libertad, libertad completa del pasado.

– Morrnah Nalamaku Simeona, Ho'oponopono Master Teacher, creador de I-Dentity de Ego Ho'oponopono, fue nombrada un Tesoro Vivo del Estado de Hawai en 1983 por el Hongwanji Mission de Honolulu y el Hawaii State Legislature

“Ho'Oponopono es un proceso de liberarse de energías tóxicas dentro de cada ser humano para permitir el impacto de la Divinidad en sus pensamientos, palabras, obras y acciones” enseñada por  Morrnah Nalamaku Simeona, maestra del Dr. Ilheakala Hew Len

Este Dr. Hew Len sanó a muchos pacientes de un Hospital Psiquiátrico, sin tocarlos, sin verlos, solamente con ver su expediente y decirles a cada uno lo siento te amo, por favor perdóname, gracias.  Gracias a su técnica de Ho Oponopono, la cual enseña que la paz empieza con uno mismo.

Por ejemplo:
1. El universo físico es una materialización de mis pensamientos.
2. Si mis pensamientos son cancerígenos, crean una realidad física cancerígena.
3. Si mis pensamientos son perfectos, crean una realidad física desbordando AMOR.
4. Soy 100 % responsable por crear mi universo físico de la forma que es.
5. Soy 100 % responsable para corregir los pensamientos cancerígenos que crean una realidad enferma.
6. No hay tal cosa como “ahí afuera”. Todo existe como pensamientos en mi mente.

Es acerca de liberar, limpiar estas memorias dentro de nuestro subconsciente que nos repite percepciones tales como decir que los problemas están “ allá afuera”, no dentro. Cada uno de nosotros venimos con nuestros “gemidos que se quejan de antemano” de fábrica.

Cada vez que sucede algo que nos desagrada, o que alguien tiene una actitud que nos gusta, en vez de tratar de cambiar las cosas “ahí afuera” podemos pedir, como en una oración, que “por favor sea sanada la parte de mi mente que creó este problema (o el conflicto o la actitud de la otra persona, etc.)”.

También podemos decir mentalmente: “Lo siento, Te amo, Por favor perdóname, Gracias” dirigiéndonos a la Divinidad.

La técnica debe aplicarse con una actitud de serena alegría, no con culpa y remordimientos.

Y por último, pero tal vez lo más importante, debemos haber comenzado a intuir, a través de la experiencia, que en realidad somos nosotros los que creamos o atraemos los problemas. Si seguimos pensando que somos “las víctimas” de los demás o de las circunstancias externas, nada puede cambiar aunque practiquemos  Ho’oponopono.

Las memorias problemáticas no tienen nada que ver con personas, lugares, o situaciones.
Son oportunidades para ser puestas en libertad. Oportunidades para limpiar. Puedes decir…

“Divino Creador, Padre, Hijo todos en uno… Si yo, mi familia, mis parientes y antepasados  ofendieron, a tu familia, parientes y antepasados en pensamientos, palabras, hechos y acciones  desde el inicio de nuestra creación hasta el  presente, nosotros pedimos tu perdón…

Deja que esto se limpie, purifique, libere, corta todas las memorias, bloqueos, energías y vibraciones negativas y transmuta estas energías indeseables en pura luz… Y así es”.


LAS PETICIONES

LO SIENTO
Tomo la responsabilidad al 100% de todo lo que sucede en mi vida.

TE AMO
Transmuta la energía, bloqueos, o vibraciones negativas en luz.

POR FAVOR PERDÓNAME
Sentido arrepentimiento de nuestros pensamientos erróneos y creencias que en algún momento consideramos

GRACIAS
Por la oportunidad de cancelar mis memorias

Todo el propósito de esta Técnica es restaurar la Propia Identidad de uno, el ritmo natural de uno con la Inteligencia Divina. Al restablecer este ritmo original, la mente se abre y el Alma es impregnada con Inspiraciones.

Aquí les dejo lo que llaman palabras “gatillo”


Existen ciertas palabras “gatillo” que se utilizan para borrar memorias las cuales debemos repetir continuamente para estar generando la limpieza en nuestro interior el mayor tiempo posible.





















lunes, 11 de junio de 2012

¿Sabías que somos septuples?


¿Sabías que somos séptuples?

Tenemos Siete Cuerpos, Tres Superiores y Cuatro inferiores.

Los tres primeros cuerpos perteneces a nuestra divinidad y estos son:

“Cuerpo Causal”

El Cuerpo Causal,  es el Cuerpo de la Mente Superior o la Mente Abstracta. Es la inteligencia divina en el hombre, de la cual debe revestirse, es su Yo Superior es su Ángel Guardián, es el espíritu del hombre o consciencia permanente que vive en un campo de energía de materia invisible llamado Mental Superior y que se le denomina Cuerpo Causal de donde surgen las causas de todos los bienes, he aquí donde nace “El Plan Divino y Perfecto” aquello que parece imposible, pero que es por lo que debes de luchar y manifestar en este mundo de las formas. Es donde nacen las Ideas Divinas para ti como ser humano, y no porque tú lo pensaste. No, sino porque es la idea divina a través de ti.  O sea de Dios Diosa para ti.  Porque la Energía Divina siempre ha querido lo mejor para cada uno de los seres humanos.

Este Cuerpo Causal que es el Espíritu Santo es la morada de la Alma, es su Casa donde la Alma vive, inmortal, sin tiempo espacio, no nace, no muere, es donde se lleva a cabo la unión divina Alma Espíritu, y aquí la Alma va evolucionando de acuerdo a las experiencias vívidas que necesita saber para su ascensión  en el transcurso de sus reencarnaciones, para hacer conocido lo desconocido que es manifestar su Plan Divino y Perfecto diseñado por su Energía Creadora. Se representa con el color Rosas del Amor Divino.

 
El Cuerpo Electrónico de Luz
Este Cuerpo Electrónico de Luz es la Divina Presencia de Dios Diosa en ti, es tu Concepto Inmaculado, es la Perfección de esta Mágica Presencia Divina en ti, es tu Yo Soy Divino Tu Yo Superior. Es un Ser Individualizado. Aquí reside la Fuerza de Voluntad, es una entidad viviente con la que podemos hablar y oye cada petición, suplica u oración que hacemos.  Se mantiene de de tres  a cinco metros de altura de nuestra cabeza, pero cuando la persona se enoja o se dedica a malas acciones de cualquier tipo esta energía se aleja del ser humano más o menos unos 12 metros de altura. A esta energía de luz está unido nuestro cordón de vida conocido como el cordón de plata.  Y está representada por el color azul de la Voluntad Divina.


El Cuerpo Crístico
El Cuerpo Crístico es una energía  que se representa con la figura del Gran Maestro Jesús pero no es así, se expresa de esa manera porque el ser humano está acostumbrado a ver y luego a creer, pero en realidad es una energía poderosa llamada “El Cristo”,  que cada uno de nosotros tenemos y que debemos en primer lugar liberar y expandir, para poder hacer lo que el Gran Maestro Jesús hacía y más. El Santo Ser Crístico es el mediador o puente entre el humano y lo divino, entre tú y tu Divina Presencia.  Es nuestra Chispa Divina que es de una Alta Frecuencia y que él se encarga de sostener, es el mundo de los “Sentimientos Puros y Perfectos” es nuestra guía, nuestro ángel guardián, es nuestra intuición.
Es un transformador que reduce la energía que viene de la Divina Presencia hacia nuestros cuatro cuerpos inferiores, que crece y se incrementa con el Cuerpo Causal, y está representada por el color amarillo de la Inteligencia Divina.  Es nuestro “Observador Silencioso” es el que se encarga de sostener nuestro “Patrón de Perfección” es quien dirige al elemental del cuerpo desde diseñar nuestro cuerpo en la matriz, hasta restaurar cualquier órgano dañado.


 
Por ejemplo  en otras láminas se representa  a nuestro Santo Ser Crístico directo en nuestro corazón, algunos le llaman un “Intervalo Cósmico” otros la “Cámara Secreta del Corazón” donde mora “El Altísimo” pero esta “Trinidad de nuestros “Tres Cuerpos Superiores” todos son una Unidad con nosotros, nos protegen, ayudan, iluminan y nos dan fuerzas, para lograr todo aquello que nos propongamos realizar sin límites.


En esta imagen observarán la “Llama Trina” que representa la “Fuerza de Voluntad”  “La Inteligencia Divina” y “El Amor Divino” que están en nuestro interior, por eso es que debemos de respetar nuestro cuerpo, no permitir que cualquiera lo maltrate, menos precie o humille, porque es el “Templo Sagrado” donde mora “El Altísimo” es nuestro vehículo sagrado por donde transita nuestra Alma cuídalo, respétalo y trátalo bien.

 
 Los Cuatro Cuerpos Inferiores Son:

 “El Cuerpo Etérico o Cuerpo de la Memoria”
Este cuerpo es el único que es permanente que sigue de reencarnación en reencarnación, su elemento es el fuego, mientras que el cuerpo físico, mental y emocional se desintegran.  En este Cuerpo Etérico hay dos campos de fuerza uno Superior que guarda el Plan Divino y Perfecto de la Alma para que esta tenga el impulso de seguirlo. Y el Inferior es el de la memoria o sea de la subconsciencia, aquí se almacena el recuerdo de la vida del alma, todos sus pensamientos, sentimientos, acciones y palabras los cuales son expresados a través de sus cuerpos emocional, mental y físico.

Aquí vive la memoria, los recuerdos, los impulsos de todo aquello que se reprime de lo que se hizo y  se dejo de hacer, por eso es que las personas no comprenden su existencia hay confusión y no entienden el porqué de sus problemas y conflictos en este plano.  



“El Cuerpo Emocional”
El Cuerpo Emocional  o Astral  es el más grande de los cuatro cuerpos inferiores, su esencia es la agua (y digo la agua porque es femenina). Fue diseñado para expresar la pureza y perfección de Dios Diosa en la humanidad. Este cuerpo guarda todas nuestras emociones, sentimientos y cualidades de nuestro carácter.  Aquí se generan los más grandes conflictos del ser humano, porque en su animalidad el hombre no ve más allá de sus egos y es su peor enemigo.  Y debe de luchar contra él mismo, por eso tanto se dice que se debe de perdonar así mismo y a los demás para limpiar y liberar este campo energético, que no fue hecho para violencias, luchas y pleitos, por eso es que la gran mayoría sufre y se devana en sus miserias humanas. 

Porque al guardar cualquier tipo de emoción, sentimiento esto se verá reflejada en las vidas de quien así procedan y por ende atraerán a sus vidas aquello que no desean, temen o detestan.

Cuando este cuerpo está libre y limpio de recuerdos del pasado, de los apegos, de las posesiones, credos e imposiciones mentales de otros, es cuando se une a su Santo ser Crístico y empieza a obrar milagros. Jesús nunca dependió de otros sólo de su propia Unidad Divina Dios Diosa y Él. Sus Siete cuerpos eran Uno con la Energía Una.

“El Cuerpo Mental”
Este Cuerpo Mental fue diseñado para ser el receptáculo  de la Mente Divina, por medio de su Santo Ser Crístico siempre y cuando la  Alma se encuentre libre de ataduras.  Su elemento es el agua.  Y en este Cuerpo Mental se alojan los Pensamientos. 



“El Cuerpo Físico”

El Cuerpo Físico, es el que conocemos y su elemento es la Tierra, este cuerpo físico, es el medio de transporte del Alma, mismo que utilizará para manifestar aquello por lo que vino, te preguntarás ¿Qué? Su ascensión a un plano superior de vida como lo han hecho muchos Seres de Luz  y  para cristalizar o ver materializados sus sueños, anhelos, deseos,  ideales, etc.

Y en él se verán manifestados todos sus pensamientos sentimientos y acciones de esta vida y otras.  Como la vejes, las arrugas, las enfermedades,  el atrofiamiento de sus extremidades y hasta la muerte. Ya que se ha convertido en el almacén  de los pensamientos, sentimientos y acciones imperfectos alojados en el cuerpo etérico o subconsciente.  El karma de cada alma determinará las imperfecciones de cada forma física reflejando en el cuerpo en cada reencarnación.

Y no debemos de culpar a nadie de las desgracias o imperfecciones de ciertos cuerpos físicos mal formados  o dementes más que a la propia persona, ya que es una deuda karmica que debe de pagar en esta vida.  Sufriendo así el rechazo, asco y desprecio de los demás, y esto es parte de su deuda y aprendizaje.  Lo sepa o no.

Y esto es para que comprendan que no hay errores en la creación porque cada individuo es responsable de lo que le acontece, pasa o sucede.  Nadie más.  No hay porque culpar a Dios Diosa de castigos infundados, no Dios Diosa no castiga,  nos dieron libre albedrío y algunos abusaron de él, por lo tanto las deudas se tienen que pagar, en abonos o al contado en esta vida o en la otra.   Vivimos en un Universo respondedor, y lo que se hace bien o mal se paga y en ocasiones con demasiado sufrimiento.